Ante la falta de respuesta de la Junta de Andalucía, empezaron a movilizarse en redes sociales a mediados del año pasado. Entre los sindicatos, solo el SAF asumió sus quejas. Pocos medios les dieron eco: elDiario.es Andalucía informó del problema por primera vez en mayo. A las puertas de las elecciones, el Gobierno del PP y Ciudadanos prometió una solución rápida. Desde entonces, han pasado otros ocho meses. El PSOE llevó el asunto al Parlamento Andaluz en octubre y el consejero José Antonio Nieto compareció en la cámara. Pero tampoco se arregló nada. Se culpaba a la pandemia y la falta de personal. La situación ha provocado que el Defensor del Pueblo haya abierto una queja de oficio.
La semana pasada, Nieto evidenció un cambio de ritmo. En una entrevista en Canal Sur Radio anunció que esto se resolvería a toda prisa y ensayó una disculpa: dijo que era “inaceptable” que los opositores aprobados esperasen más de seis meses para tener su plaza. Aquí han sido dos años. También echó la culpa al procedimiento, que ahora quiere cambiar para que sea más ágil, y apuntó directamente a un cuello de botella: la baremación de méritos.
“Llevamos padeciendo una situación rocambolesca desde noviembre desde 2019, con muchos retrasos injustificados”, añade María. Está feliz por el avance, “contentísima”, pero esto ha hecho mella, creando una costra de desconfianza. Por eso, aunque ahora celebran este paso, dicen que seguirán “vigilantes” para que se complete el proceso con la celeridad que ahora se promete. La meta al fin se ve y quieren llegar cuanto antes.





